El último adiós al Chocoano Jorge Álvarez, folclorista radicado en Cartagena.

El cuerpo del artista nacido en Quibdó, fue cremado hoy en Jardines de los Olivos, en Barranquilla. Su hermana contó parte de su historia.

Con tristeza, pero a la vez con mucho optimismo, familiares, amigos y colegas despidieron al gestor cultural Jorge Álvarez Pretelt, quien falleció el 25 de abril a las 9:30 de la noche, en la clínica San Martín de Barranquilla. El artista vivió en esa ciudad hace más de cuatro años.

Hoy, sus allegados se reunieron en La Arenosa para acompañar el cuerpo en su sepelio y dirigirse al cementerio Jardines de los olivos, ubicado en Puerto Colombia, donde fue la cremación. Su hermana Celia Álvarez confirmó que Jorge padecía de un cáncer linfático desde hace dos años, tiempo en que empezó a recibir tratamientos.

Jorge Álvarez Pretelt tenía 63 años de edad, se destacó como folclorista, actor de teatro, músico, cantante y soñador durante 40 años pregonando en el folclor colombiano… toda su vida a eso lo dedicó. Sin duda, Jorge amaba el Caribe, pero también la tierra donde nació, que es Quibdó, Chocó, a orillas del Río Atrato.

“Él estaba bien, pero nunca le prestó atención a eso, yo le decía mi pata de perro, se gozó su Carnaval de Barranquilla. Recibía sus tratamientos, pero él vivía a su manera, como él quería. Le prohibían el pan y aún así se lo comía, decía que si se moría mañana no comía más pan. Ese era mi hermano: cantador, investigador, actor, bullerenguero”, dijo Celia Álvarez.

La mujer también aclaró que su hermano, antes de morir, pidió que sus cenizas fueran repartidas: una parte en Cartagena, otra en Barranquilla, y otra en el Río Atrato de Quibdó, “y así se va a cumplir”, subrayó la octava de nueve hermanos.

“Estamos satisfechos porque lo acompañamos en los momentos que más nos necesitó, así que ahí estaremos hasta su última morada eterna repartiendo las cenizas en las tres ciudades”, agregó Celia, quien al igual que el resto de sus hermanos, todos de Quibdó, también hacen parte del folclor.

Además, en la funeraria le rindieron un lumbalú, que es un ritual de la muerte propio de la cultura palenquera, con las hermanas Angélica y Matilde Herrera, de Palenque.“Él adoraba esas tradiciones culturales y las investigó a fondo”, precisó la hermana.

Un poco de su historia

Jorge Álvarez Pretelt nació en Quibdó (Chocó), a orillas del Río Atrato. Desde niño le gustaba cantar, bailar, diseñar y otros talentos artísticos.

“Cuando mueren nuestros padres nosotros estábamos muy pequeños y unos tíos chocoanos-antioqueños, radicados en Cartagena, eran dueños de algunos colegios como el Gimnasio Bolívar. Nuestro tío, el licenciado Ramiro Cuestas, se quedó con nosotros en La Heroica”, Dijo Celia, quien aseguró que Jorge era el séptimo de sus nueve hermanos y con él ya son dos que fallecen.

Jorge vivió en Turbaco (Bolívar), después en el barrio Getsemaní del Centro Histórico, y en su juventud estudió Idiomas en la Universidad del Atlántico.
“Era un luchador de las tradiciones y del bienestar de la gente del gremio, pues avalaba por nosotros ante las entidades correspondientes… él muchas veces se quedaba en mi casa, en el barrio Buenos Aires, y en los hogares de otros de nuestros amigos”, recordó su gran amigo, el cartagenero Neri Guerra.

Este gestor cultural no tuvo hijos, pero deja muchos ahijados a quienes les sirvió como si fuera su padre. “También deja el milagro de la amistad, él era muy generoso, a pesar de su genio, se quitaba el pan de la boca para dárselo a los demás así se quedara sin nada… era incondicional”, puntualizó Celia Álvarez Pretelt.

Cortesía: El Universal

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