Alerta en Riosucio chocó, por el arribo de una embarcación tipo panga con pasajeros procedente de la ciudad de Quibdó.

A través del grupo de WhatsApp de Notiriosucio, con mensajes de texto y notas de voz, habitantes de Riosucio y Carmen del Darién, alertaron sobre la presencia de una panga que transportaba pasajeros cuyo lugar de origen era Quibdó, capital de los chocoanos donde se presentaron los primeros casos de covid-19 en este departamento.
 
La embarcación en la que se movilizaban varias personas incluyendo menores de edad, tenía como destino la comunidad de bocas, en la desembocadura del Río Atrato y según su vocero se trataban de trabajadores de una firma que realiza trabajos de construcción en esta población.
 
Los pasajeros salieron de Quibdó en la mañana de este miércoles 29 de abril, y mientras intentaba cubrir su ruta, fueron obligados por las autoridades de Vigía del Fuerte Antioquia, a desembarcar y les fue retenida la embarcación en la que se transportaban, por lo que procedieron a contratar otro vehículo y burlando a las autoridades lograron continuar su marcha.
 
Gracias a la alerta generada por habitantes de Carmen del Darién y Riosucio, las autoridades de este último, interceptaron la embarcación que ingresó en horas de la noche y que, gracias al acompañamiento de la armada y la policía, dicha embarcación debió atracar en el muelle del barrio escolar, pero se le negó el desembarque de pasajeros.
 
Por otro lado, en Riosucio, las autoridades han sorprendido en varias ocasiones a personal asociado a la salud infringiendo las medidas preventivas, uno de ellos un conductor de ambulancia que fue sorprendido transportando pasajeros particulares procedentes de Turbo Antioquia y el último caso una enfermera jefe, del centro de salud Juan Bautista Luna, quien también hacia parte de la tripulación de la misma embarcación procedente de Quibdó que interceptaron las autoridades la noche de este miércoles. Lo curioso del caso es que estas dos personas laboran en el centro de salud que está bajo la dirección de la IPS Servimedicos.
 
La preocupación ronda en la región, pues abundan los testimonios de personas que afirman haber observado embarcaciones que al parecer vendrían de Quibdó, movilizando a pasajeros y desembarcándolos en diferentes comunidades del Bajo Atrato. Las chalupas plataneras están en la mira de los habitantes de este sector de la geografía chocoana ya que al parecer estarían aprovechando un supuesto permiso del secretario de gobierno de la alcaldía de Quibdó.
 
Aunque su actividad hacen parte de las excepciones dentro del decreto de aislamiento, no se les permite el transporte de pasajeros.

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