Los emberas se resisten a dejar el parque Nacional.

Un nuevo intento de desalojo por parte de la fuerza pública en el parque Nacional terminó ayer en enfrentamientos entre las autoridades y los indígenas emberás que acampan en ese espacio desde el 30 de septiembre.

Desde su llegada, líderes de la comunidad han exigido al Gobierno Nacional y al Distrito una solución digna de vivienda y protección después de que fueran desalojados de la casa en la que permanecían en Ciudad Bolívar.

Durante el desalojo varias personas resultaron heridas, entre ellas, dos funcionarias de la Secretaría de Gobierno. Al respecto, Luis Ernesto Gómez, secretario de la entidad, rechazo el acto y realizó un llamado a las comunidades indígenas. De igual forma, un inspector de la Policía resultó herido tras ser expulsado por los emberás de la audiencia de recuperación del espacio público.

“No solo es inaceptable que instrumentalicen políticamente a bebés y niños en brazos exponiéndolos al sol y al agua cuando existe un parque habitable con condiciones de techo, alimento y salud en la Florida, sino que además agreden y violentan con palos y hasta machetes a funcionarios de la Alcaldía que se encontraban desarrollando la audiencia de espacio público en el parque”, dijo Gómez, quien publicó imágenes de las condiciones del albergue transitorio en el parque La Florida, donde también hay otro grupo de emberás.

Ante los hechos de violencia, la Personería hizo un llamado para que se establezca un diálogo que permita a las comunidades indígenas y al Distrito llegar a un acuerdo, que beneficie, sobre todo, a los menores de edad presentes en la zona. “Hoy, en el parque Nacional y en el parque La Florida se encuentran aproximadamente 1.860 personas, de las cuales el 70 por ciento son niños, niñas, mujeres embarazadas, lactantes, personas mayores”, aseguró Patricia Villegas, personera delegada para la protección de las víctimas del conflicto armado interno.

“Hoy, en el parque Nacional y en el parque La Florida se encuentran aproximadamente 1.860 personas, de las cuales el 70 por ciento son niños, niñas, mujeres embarazadas, lactantes, personas mayores”.

Asimismo, la Unidad para las Víctimas reveló que los integrantes de la comunidad emberá, en el parque Nacional en Bogotá, no han permitido adelantar las jornadas de caracterización. “Frente a la comunidad del parque Nacional, esperamos que la comunidad nos permita el ingreso con nuestros profesionales para adelantar el proceso de caracterización”, concluyó Ramón Alberto Rodríguez Andrade, director de la Unidad para la Atención y Reparación Integral de Víctimas.

Fuente: El Tiempo

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