Infante de Marina santandereano murió en extrañas circunstancias en Chocó.

Yender Estiven Toloza Villamizar oriundo del municipio de Charta, prestaba su servicio militar en la Armada Nacional y murió de forma trágica en el Urabá. Aunque las Fuerzas Militares aseguran que fue un suicidio su familia cree que lo asesinaron.

La muerte de Yender Estiven Toloza Villamizar provocó un dolor tan grande que atravesó el país entero, desde Chocó, donde falleció, hasta su natal Charta, en Santander.

La impotencia es mayor cuando sus familiares creen que fue asesinado mientras prestaba el servicio, pese a que las Fuerzas Militares aseguran que se suicidó.

El Infante de Marina Bachiller, de 19 años, fue encontrado al amanecer del pasado lunes festivo en las instalaciones del Puesto Naval Avanzado de la Estación de Guardacostas de Urabá, en Sapzurro, Chocó.

“Tenía una herida de bala, cuando al parecer habría accionado su arma de dotación”, precisó la Armada Nacional en un comunicado en el que además lamentó la situación y envió condolencias a su familia en Santander.

Sin embargo, su madre Nancy Toloza, cree que lo que ocurrió fue otra cosa.

“Él no se pudo suicidar porque estaba muy bien, alegre, el domingo en la noche me llamó y hablamos, a medianoche habló con el tío y le envió fotos”, narró la mujer.

Las inconsistencias

Nancy explicó que pasadas las 9:00 de la mañana del lunes la llamaron a decirle que Estiven había fallecido, pero no entregaron detalles.

A las 6:00 a.m. lo habían encontrado sin vida, vestido de civil, pero con su fusil.

“Que a las 3:00 de la mañana escucharon tres tiros, se asomaron a ver y no vieron nada. El cuerpo lo encontró a las 6:00 un señor que administra el hotel al lado del batallón, cerca a los dormitorios y de los centinelas. ¿Por qué no se dieron cuenta?”.

La madre asegura que solo una capitana se ha comunicado con ella, para informarle del caso y darle el pésame. Pero no ha recibido más información, pese a que ha exigido saber qué ocurrió.

“Otra versión me dan dizque se había desaparecido a las 9:00 de la noche, pero a las 12:00 envió fotos desde el Batallón. ¡Ellos mismos se contradicen en todo, a mi hijo me lo mataron!” dice Nancy con indignación.

Ayer, 4 días después de la muerte, recibió el cuerpo en Bucaramanga, envuelto en una bolsa, no pudo verlo pues estaba en estado de descomposición y acto seguido viajaron a Charta donde fue sepultado de inmediato. No pudieron velarlo, ni rendirle honores como héroe de la patria, fue un desolado adiós.

“Nadie me ha dado la cara, nadie me ha dado información. Pido que me den una razón de lo que ocurrió con mi hijo esa madrugada, que salga la verdad a la luz y se haga justicia”, finalizó Nancy Toloza.

Cortesía: Vanguardia.

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