Preocupación por mala infraestructura en institución educativa de Riosucio Chocó.

Que al ingresar a un salón de clase se refleje esperanza no miserias.

 

A finales de 1996 se inicia la confrontación entre las FARC y paramilitares del bloque Elmer Cárdenas que continúan su expansión territorial desde Córdoba, y el Urabá Antioqueño hacia el Darién y el bajo Atrato, que hasta entonces eran plenamente ocupados por la extinta Fuerza Armada Revolucionaria de Colombia FARC EP.
A principios del año 1997 se agudizan las acciones armadas entre estos dos grupos, dejando como saldos centenares de familias desplazadas, desapariciones forzadas, asesinatos selectivos, masacres y una huella indeleble en el tejido social de la región.
En Riosucio también la fuerza armada de Colombia sembró el terror en sectores como la cuenca de Cacarica donde soldados al mando del coronel Rito Alejo del Río mezclados con los paramilitares perpetraron la operación Génesis cuyas afectaciones fueron reconocidas por la corte interamericana de derechos.
Al mismo tiempo se hacía más evidente en estos territorios la capacidad de Resiliencia de sus campesinos cuyas iniciativas fueron inéditas en América Latina, como el caso del primer cordón humanitario en Cacarica. Zonas humanitarias, iniciativas comunitarias por la defensa de la vida y del territorio surgieron en medio de las balas y explosiones productos de los fuertes combates.
Pero el pueblo jamás dejo de soñar, aunque la guerra poco dejaba dormir. El recrudecimiento del conflicto continuó varios años, pero los procesos educativos de centenares de niños, niñas y adolescentes debía continuar. Como respuesta surgió La institución técnica Agropecuaria nuestros esfuerzos.
la institución técnica Agropecuaria nuestros esfuerzos, finalizó el 2018 con 670 estudiantes en sus 7 sedes incluyendo la sede principal o Urbana y 6 subsedes en balsa, balsita, el bendito, Yarumal, Puente América y nueva Unión.
El pasado lunes los estudiantes de la cabecera municipal regresaron a clases, pero el estado de la infraestructura en esta la sede principal amenaza con desplomarse, tal como muestran las imágenes, generando un riesgo inminente para esta comunidad educativa.
El deterioro del piso se evidencia en la cantidad de huecos, y tablas podridas, que se intentan cubrir de manera improvisada. Cada paso que dan estos menores los pone en riesgo de caer y sufrir afectaciones, constituyéndose en una evidente vulneración de sus derechos.
Después del esfuerzo y voluntad demostrada por esta comunidad educativa, las esperanzas para atender esta grave situación, están puesta en la ejecución de un contrato por el ministerio de Educación, que busca construir 21 nuevas aulas, para preescolar y básica media, que contemplaría: biblioteca, aulas de bilingüismo, múltiple y de tecnología, batería sanitaria, un laboratorio integrado, comedor-cocina, zona administrativa y deportiva.
Nuestro sistema informativo conoció que este proyecto se encuentra en etapa de elaboración de diseño, pero viendo el estado de la infraestructura de esta importante institución educativa se espera que se pueda agilizar todos los trámites pertinentes para que en el menor tiempo se inicie esta intervención.

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