Zonas rojas de Colombia, azotadas por el conflicto armado, también sufren por el coronavirus.

Estas comunidades permanecen preocupadas, bien sea porque no cuentan con sistema de salud eficiente o por falta de recursos para conseguir alimentos.

Los mismos municipios y territorios olvidados que hasta hace un mes fueron primera plana en las noticias por los enfrentamientos armados, los asesinatos de líderes sociales y los desplazamientos masivos campesinos causados por los grupos armados, hoy viven la amenaza de la pandemia del coronavirus.

Noticias Caracol buscó saber cómo están viviendo la cuarentena.

Por fortuna allí tienen a su lado a religiosos que cumplen la misión pastoral de acompañarlos.

Por su parte, el hermano Marcial Gamboa es misionero claretiano y se encuentra en Riosucio, Chocó, donde están las comunidades más pobres del país. “Estos pueblos no están preparados para una emergencia, el puesto de salud no tiene capacidad”.

Cuenta el hermano marcial que su gente está preocupada por la llegada de un virus, incluso grabó los testimonios de su comunidad.

Son 5.000 indígenas, entre los más vulnerables están las mujeres y niños que quedarán confinados en esta parte de Choco, ya no por los actores armados, sino por un decreto que los alarma.

“Estoy escuchando que se va a ver cierre de vías, que no va a haber alimentación y cómo indígenas estamos preocupados porque salimos al pueblo y compramos algo para las comunidades. Pandemia y hambre van a matar a los niños porque lo más importante son los niños”, afirmó Luis Fernando Bailarín, quien pertenece a esa comunidad.

 

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